COACHING

Bienvenido al blog de coaching para mantener una actitud positiva, fomentar las emociones positivas y conseguir la felicidad y satisfacción personal.

jueves, 8 de noviembre de 2012

GRATITUD Y PERDÓN.




Cuando alguien se siente incapacitado para valorar y disfrutar los momentos agradables que vivió en el pasado y tiende a dar más importancia a los desagradables, se siente vacía, alejándose de la serenidad, la felicidad y la satisfacción personal.

Desde la Psicología positiva se proponen dos métodos para invertir ese proceso, basados en la gratitud y el perdón:


GRATITUD: contribuye a un incremento del disfrute de los recuerdos buenos del pasado y a valorarlos. Ésta consigue amplificar los sentimientos vividos en los momentos pasados, transformándose la intensidad, la frecuencia y el “nombre” que les damos desde nuestro pensamiento.

PERDÓN: contribuye a disminuir lo triste de los hechos negativos que nos han sucedido. Con él se consigue no cambiar el recuerdo pero si el dolor que nos produce. Cuando se perdona se consigue  que la tristeza pase a convertirse en neutralidad, incluso en algo positivo. Si la persona es capaz de reconciliarse con el recuerdo de la persona que le ha causado un daño obtendrá una mayor satisfacción vital. Sobre todo se consigue evadirse de emociones tan negativas como la ira, el resentimiento o la necesidad de venganza. Cuando el individuo perdona, sus cogniciones, sentimientos y actuaciones hacia el ofensor son mucho más positivos siendo una actitud de cambio en las actitudes  y motivaciones de quién perdona hacia lo que le ha ofendido.


Durante mis sesiones de coaching, en ocasiones, utilizo alguno de estos métodos según las necesidades de mi coachee. Si consideramos que es un ejercicio de gratitud lo que necesita hacer el cliente, le pido que piense en una persona a la que no le ha mostrado su gratitud tras un favor o una dedicación continuada hacia él. Seguidamente le propongo escribir una carta en la que detalle todos los sentimientos de gratitud hacia esa persona para finalizar entregándosela y leyéndola en su presencia. 
Resulta ser un poderoso ejercicio en el que tanto la persona gratificada como la gratificante reciben un profundo reconocimiento mutuo, se establecen lazos de amistad más fuertes, se generan emociones positivas y se elevan los niveles de bienestar.


Por otro lado, hay coachees que vienen a la sesión con mucho resentimiento hacia alguna persona que los ha agraviado, que se enfurecen al recordar los hechos mostrando ira en sus rostros. A estos otros les ofrezco la posibilidad de escribir una carta en la que perdonan a la persona causante del agravio. Ni que decir tiene que, la mayoría, se niegan rotundamente en primera instancia. Cuando les hablo de los beneficios positivos que puede tener el perdón para ellos mismos es cuando, algunos, acceden a realizar el ejercicio.
Tal ejercicio consiste en escribir una carta en la que muestra sus sentimientos en el momento en el que se produjo la ofensa, detallando todos los pormenores que tuvieron lugar y el motivo por el que se sintió agraviado, para finalizar con una declaración de perdón. Esta carta evidentemente no es para mostrársela al causante de la ofensa, que seguramente ignora que exista como tal, simplemente es un ejercicio para descargar todo el resentimiento acumulado plasmándolo por escrito. 
Es increíble el poder terapéutico que tiene este ejercicio.


¿Y tú, en qué ocasiones utilizas la gratitud?.

¿Cómo podrías perdonar a alguien que no es consciente de 

una ofensa?


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