Cambio de
paradigma
Dos acorazados asignados a la escuadra
de entrenamiento habían estado de maniobras en el mar con tempestad durante
varios días. Yo servía en el buque insignia y estaba de guardia en el puente
cuando caía la noche. La visibilidad era pobre; había niebla, de modo que el
capitán permanecía sobre el puente supervisando todas las actividades.
Poco después de que oscureciera, el vigía que estaba en el extremo del puente informó: "Luz a estribor".
"¿Rumbo directo o se desvía hacia popa?, gritó el capitán. El vigía respondió "Directo capitán", lo que significaba que nuestro propio curso nos estaba conduciendo a una colisión con aquel buque.
El capitán llamó al encargado de emitir señales. "Envía este mensaje: Estamos a punto de chocar; aconsejamos cambiar 20 grados de rumbo."
Llegó otra señal de respuesta: "Aconsejamos que ustedes cambien 20 grados su rumbo".
El capitán dijo: "Contéstele: Soy capitán; cambie su rumbo 20 grados".
"Soy marinero de segunda clase -nos respondieron-. Mejor cambie su rumbo 20 grados."
El capitán ya estaba hecho, una furia. Espetó: "Conteste: Soy un acorazado. Cambie su rumbo 20 grados".
La linterna del interlocutor envió su último mensaje: "Yo soy un faro".
Cambiamos de rumbo.
Poco después de que oscureciera, el vigía que estaba en el extremo del puente informó: "Luz a estribor".
"¿Rumbo directo o se desvía hacia popa?, gritó el capitán. El vigía respondió "Directo capitán", lo que significaba que nuestro propio curso nos estaba conduciendo a una colisión con aquel buque.
El capitán llamó al encargado de emitir señales. "Envía este mensaje: Estamos a punto de chocar; aconsejamos cambiar 20 grados de rumbo."
Llegó otra señal de respuesta: "Aconsejamos que ustedes cambien 20 grados su rumbo".
El capitán dijo: "Contéstele: Soy capitán; cambie su rumbo 20 grados".
"Soy marinero de segunda clase -nos respondieron-. Mejor cambie su rumbo 20 grados."
El capitán ya estaba hecho, una furia. Espetó: "Conteste: Soy un acorazado. Cambie su rumbo 20 grados".
La linterna del interlocutor envió su último mensaje: "Yo soy un faro".
Cambiamos de rumbo.
Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva.
Muchas veces nos empeñamos en hacer las cosas como creemos que tienen que hacerse,
sin tener en cuenta que, estamos interactuando con todo lo que nos rodea y hay personas y
cosas que se sienten influenciadas por lo que nosotros hacemos o dejamos de hacer.
Muchas veces nos empeñamos en querer tener razón sin tener en cuenta el punto de vista
del otro, simplemente nos molesta que no nos den la razón cuando creemos tenerla. No
cejamos en nuestro empeño hasta que la realidad nos demuestra que es inútil continuar por
ese camino, y es cuando hacemos un cambio de paradigma. Nuestros paradigmas nos
mantienen anclados a esquemas que no nos dejan ver más allá de nuestras ideas,
pensamientos y creencias que hemos incorporado a lo largo de nuestra vida y que
aceptamos como verdaderas o falsas sin haberlas analizado previamente. Sólo ampliando
nuestra mirada y poniéndonos en el lugar del otro podremos hacer los cambios necesarios
para avanzar y sólo haciendo las cosas de manera distinta podremos obtener resultados
distintos.
¿Y tú? ¿Qué vas a hacer?
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