El efecto heliotrópico se define en botánica como el movimiento que realiza un organismo vivo buscando la luz del sol. Todos podemos comprobar, cuando viajamos por las carreteras, los campos de girasoles que dirigen sus flores hacia el sol y es que estas son plantas heliotrópicas.
Barbara Fredrickson, una de las principales investigadoras de la psicología positiva, asegura que este efecto de florecer ante el sol es similar a los efectos de la positividad, al hacer florecer aspectos positivos de nuestras vidas. Serían los movimientos o esfuerzos que hace nuestra mente para enfocarse en las cosas positivas.
El profesor Kim Cameron de la Universidad de Michigan habla de este efecto y dice que los sistemas vivos tienden a acercarse a lo positivo en detrimento de lo negativo y ha recopilado algunos hallazgos importantes que demuestran la preferencia de las personas por lo positivo.
A podido comprobar que en el ámbito de la percepción y la memoria:
- Tenemos mayor facilidad para recordar y aprender palabras con connotaciones positivas que negativas.
- En tareas de asociación libre, solemos responder más con términos positivos que negativos.
- Recordamos más nuestras experiencias positivas que las negativas.
- Buscamos los estímulos positivos y evitamos los negativos.
Tanto Kim Cameron como Barbara Fredrickson concluyen que el efecto heliotrópico también se da con nuestras emociones. En diferentes estudios se ha comprobado la relación directa entre las emociones positivas y la longevidad. Y el hecho de experimentar emociones positivas predice la felicidad y el bienestar personal.
En mi opinión, debemos ser capaces de irradiar esa luminosidad hacia los demás, despertando nuestras fortalezas y habilidades en su beneficio. Transmitiendo esa energía positiva que todos tenemos cuando estamos realizando lo que nos gusta. Construyendo relaciones de beneficio mutuo basadas en lo que cada uno hace bien, en lugar de fijarnos en lo que hacen mal o no saben hacer. Siendo generosos con los demás y ganándonos su confianza. Y expresando nuestra gratitud en cada acción que nos beneficia.
¿Hasta que punto eres consciente de la energía positiva que transmites?
¿Cómo de luminosa crees que es tu influencia en los demás?
COACHING
Bienvenido al blog de coaching para mantener una actitud positiva, fomentar las emociones positivas y conseguir la felicidad y satisfacción personal.
domingo, 27 de enero de 2013
jueves, 24 de enero de 2013
EFECTO BUMERÁN
El efecto que tienen en los demás las acciones que realizamos, puede tener un efecto inmediato en nosotros mismos. Creer en el efecto bumerán, en que todo lo que hagamos va a volver a nosotros, sólo puede tener sentido si damos sin esperar nada a cambio. Nuestra actitud va a determinar el resultado de nuestras acciones.
Según Deepak Chopra "Todo lo que te pasa en el presente es lo que has creado en el pasado, y todo lo que creas en el presente en lo que te pasará en el futuro". El Dalai Lama, por otra parte dice "esperar algo a cambio de tus acciones es como hacer un negocio".
El planteamiento que hagamos del efecto bumerán no ha de tener un carácter mercantilista, simplemente es un efecto que se da sin más, debido a las características de bondad y agradecimiento que poseemos las personas. No debemos olvidar que somos seres interdependientes, que formamos parte de una sociedad en la que el colectivo debe primar sobre el individualismo.
Nos puede servir pensar en que todos los actos que realicemos van a tener consecuencias en nuestro entorno y que, en nuestras manos está la posibilidad de hacer que para otra persona sea un día agradable, o podemos agraviarla y hacer que tenga un día pésimo, es lo que yo llamo la oportunidad del camarero, y lo ilustro con esta pequeña historia:
Según Deepak Chopra "Todo lo que te pasa en el presente es lo que has creado en el pasado, y todo lo que creas en el presente en lo que te pasará en el futuro". El Dalai Lama, por otra parte dice "esperar algo a cambio de tus acciones es como hacer un negocio".
El planteamiento que hagamos del efecto bumerán no ha de tener un carácter mercantilista, simplemente es un efecto que se da sin más, debido a las características de bondad y agradecimiento que poseemos las personas. No debemos olvidar que somos seres interdependientes, que formamos parte de una sociedad en la que el colectivo debe primar sobre el individualismo.
Nos puede servir pensar en que todos los actos que realicemos van a tener consecuencias en nuestro entorno y que, en nuestras manos está la posibilidad de hacer que para otra persona sea un día agradable, o podemos agraviarla y hacer que tenga un día pésimo, es lo que yo llamo la oportunidad del camarero, y lo ilustro con esta pequeña historia:
- He calculado que el
contacto de un camarero con cada cliente que pide un café no supera de media un
minuto escaso. Es el tiempo que suman el saludo y la pregunta “¿Qué desea
tomar?”, lo que te pide el cliente, cuando pones la taza sobre la mesa, la hora
de pasar la cuenta y la despedida cuando se marcha. Son muchos momentos
diferentes, pero el verdadero contacto entre el camarero y el cliente no supera
el minuto.
- ¿Y qué significa eso?
- ¡Significa que es una oportunidad! Independientemente de la calidad del café, que es lo de menos, en ese minuto el camarero tiene ante sí tres opciones, o mejor dicho tres posibles resultados que dependen de su actitud.
- En ese minuto puedes conseguir que la persona se marche peor de lo que ha llegado, si eres grosero. O bien puede irse igual que ha venido, si la tratas con indiferencia. Pero también tienes la oportunidad de que esa persona salga del café mejor de lo que ha entrado, si le regalas un poco de amabilidad”.
- ¿Y qué significa eso?
- ¡Significa que es una oportunidad! Independientemente de la calidad del café, que es lo de menos, en ese minuto el camarero tiene ante sí tres opciones, o mejor dicho tres posibles resultados que dependen de su actitud.
- En ese minuto puedes conseguir que la persona se marche peor de lo que ha llegado, si eres grosero. O bien puede irse igual que ha venido, si la tratas con indiferencia. Pero también tienes la oportunidad de que esa persona salga del café mejor de lo que ha entrado, si le regalas un poco de amabilidad”.
La visualización de este vídeo nos puede ayudar a comprender mejor el efecto bumerán.
¿Hasta qué punto se da el efecto bumerán en tu vida?
¿Todo lo que haces a otros te lo haces a ti mismo?
¿Prestas atención a lo que emites cuando interactuas con los demás?
¿Prestas atención a lo que emites cuando interactuas con los demás?
martes, 4 de diciembre de 2012
CONFIANZA
Las dudas y
el miedo nos bloquean hasta tal punto que no nos dejan avanzar en la
consecución de nuestros objetivos. Muchas veces perdemos grandes oportunidades
debido a la falta de confianza en nosotros mismos. Otras personas, sin embargo,
aprovechan las oportunidades y vemos cómo triunfan y nos preguntamos qué hacen
diferente que nosotros no hacemos. Poner en práctica alguna de estas
sugerencias te puede ayudar.
1.
Piensa en que todo el mundo quiere ayudarte.
La mayoría
de personas están deseando ayudar a los demás. Piensa en que todo el mundo es
tu amigo y actúa con total confianza. Si no lo intentas nunca lo conseguirás.
2. Visualiza
tu objetivo.
Imagina que
ya has alcanzado tu meta. Vívelo como si fuera real. Se trata de imaginar lo
que quieres en lugar de lo que temes. Para ello tienes que imaginar con todo
detalle las escenas exactas de aquello que quieres lograr, practicando
mentalmente las acciones necesarias para alcanzar el objetivo. Una vez estás
allí, ¿Cómo te sientes? ¿Qué ves? ¿Qué olores percibes? ¿Qué sonidos? Piensa en
el camino que has recorrido hasta llegar.
3. Hazte preguntas positivas y reforzantes.
Que generen sentimientos de fuerza y
esperanza. Sobre una situación en cuestión: ¿Qué tiene de bueno esta situación?
¿Qué le falta para ser perfecta? ¿Qué puedo hacer yo para que las cosas sean
como yo quiero que sean? O sobre ti misma: ¿Qué habilidades tengo? ¿Qué es lo
que mejor sé hacer? ¿Qué es lo que me gusta de mi misma? ¿Para qué soy buena?
Nuestra mente siempre va a buscar una respuesta para cada pregunta que le
hagamos, y si no tiene la respuesta, la inventará.
4. Fíjate en tu postura.
El modo en
el que estás de pié, en el que caminas, cómo te sientas. Una persona que se
siente deprimida mantiene su cabeza inclinada hacia el suelo, su pecho hundido
y sus músculos faciales están flácidos. Las emociones afectan a nuestra postura
corporal pero nuestra postura también afecta a las emociones. Cambiando nuestra
postura podemos cambiar nuestra emoción. Si te mantienes de manera erguida,
respirando profundamente y sonriendo es muy difícil que te sientas deprimida.
5. Vive
el presente.
Quien vive
en el momento presente no tiene tiempo de lamentarse por el pasado y de
preocuparse por el futuro. No prestarle suficiente atención al presente nos
puede provocar sentimientos de pesar por lo que ya hemos hecho y de ansiedad
por lo que todavía no ha ocurrido. Se trata de aprender a tomar las cosas
cuando vienen y dejarlas ir cuando se van. No pienses si… (esto o lo otro
ocurriera) … entonces yo haría… (esta cosa o la otra) ACTÚA.
6.
Proponte metas.
El hecho de
proponernos metas hace que nuestra mente se centre en el placer de encontrar el
objetivo, mientras que la ausencia de metas hace que la vida se enfoque en
evitar el dolor que nos produce no encontrar sentido a nuestra vida. Al tener
metas extraemos energía del entusiasmo que ponemos en obtenerlas. Si tenemos
algo por lo que luchar, el estrés y las tensiones desaparecen. Si queremos
encontrarle un sentido a nuestra vida tenemos que proponernos metas.
7.
Deja de ser víctima para convertirte en protagonista.
Las víctimas
se instalan en la queja, las protagonistas se sienten responsables de sus
actos. La actitud que tomes frente a las circunstancias adversas va a
determinar que una derrota sea para ti un peligro o una oportunidad para
crecer. La vida es un 10% lo que nos sucede y un 90% cómo respondemos a ello. Depende de tu actitud.
jueves, 29 de noviembre de 2012
HABILIDADES OPTIMISTAS
El optimismo está considerado como una emoción de futuro, otras son la fe, la esperanza, confianza y seguridad. Desarrollar y mejorar el optimismo puede hacer que mejore la salud e incrementar el rendimiento en las tareas que vamos a realizar.
Puede definirse como optimista a la persona que espera resultados favorables del futuro, lo que la convierte en una persona más persistente, con mejor humor y más exitosa en términos generales.
Se han detectado algunas habilidades cognitivas que promueven al optimismo como son:
- EVALUAR LOS PENSAMIENTOS: fijarnos en nuestros pensamientos diarios, en nuestro diálogo interno, en lo que nos decimos cuando vamos a iniciar una tarea.
- RECONOCIMIENTO E IDENTIFICACIÓN de pensamientos que aparecen frente a hechos negativos. Una derrota es considerada por un optimista como algo circunstancial, que tiene solución y no es eterna.Y además se puede convertir en una experiencia de aprendizaje.
- GENERACIÓN DE EXPLICACIONES CAUSALES más efectivas. Los optimistas identifican las causas desde algo externo. Se trata de buscar las causas que han contribuido a la no superación de la prueba en cuestión. Prestar atención a lo modificable (no estudié suficiente), lo específico (estaba cansado) y lo impersonal (el examen era muy difícil).
- Tratar de aligerar la situación con SENTIDO DEL HUMOR Para hacerla más liviana y liberar tensiones.
- DISPUTAR. Consiste en evitar los pensamientos negativos, discutiendo con ellos como si se tratara de una tercera persona. Tras discutir contigo mismo tus pensamientos negativos pasas de la desesperación a la esperanza y tus decisiones pueden pasar del deseo a abandonar a la voluntad de seguir adelante.
Ser optimista implica una motivación y un motivante en sí mismo y, en ocasiones, puede convertirse en una necesidad vital. El optimismo refuerza la confianza en nuestras propias capacidades y hace que esperemos cosas mejores de nuestro futuro.
¿Qué tipo de pensamientos sueles tener?
¿Cómo consideras una derrota?
lunes, 26 de noviembre de 2012
EL CREDO OPTIMISTA
Hace algún tiempo llegó a mis manos un
libro de 1912 escrito por Cristian D.
Larson, “Sus fuerzas y cómo utilizarlas”.
Este autor escribió más de 40 libros e
inspiró, entre otros, a Norman Vincent Peale. Fue líder destacado del “Nuevo
Pensamiento”.
En el citado libro aparece el “Credo
optimista” que fue adoptado como credo Optimist International en 1922. En
aquella época, este credo, inspiraba a las personas hasta el punto que en los
hospitales se utilizaba para ayudar a los pacientes a recuperarse de una
enfermedad. Y en la práctica de deportes, los entrenadores lo han utilizado
para motivar sus jugadores.
Tras 100 años de su aparición creo que
podemos considerarlo muy vigente en nuestras vidas, aunque algunos no querrán
llamarle credo por las connotaciones religiosas que pueda tener, pueden
llamarle el manual del optimista. Lo transcribo aquí para quien pueda
interesarle. Como podéis comprobar se dirige a sus lectores de usted. Cosas de la época.
Prométase a usted mismo:
-
Ser tan fuerte
que nada pueda perturbar su paz mental.
-
Hablar de
salud, felicidad y prosperidad a cada persona que conozca.
-
Lograr que
todos sus amigos sientan que hay algo valioso en ellos.
-
Mirar el lado
luminoso de todas las cosas y hacer que su optimismo se vuelva realidad.
-
Pensar sólo en
lo mejor, trabajar sólo por lo mejor y esperar sólo lo mejor.
-
Ser tan
entusiasta respecto al triunfo de los demás como del propio.
-
Olvidar los
errores del pasado y concentrarse en los logros del futuro.
-
Tener siempre
un semblante alegre y dar una sonrisa a cada persona con quien se encuentre.
-
Invertir tanto
tiempo en su mejoramiento que no tenga tiempo de criticar a los demás.
-
Ser demasiado
grande para la preocupación, demasiado noble para la ira, demasiado fuerte para
el miedo, y demasiado feliz para permitir la presencia de problemas.
-
Pensar bien en
sí mismo y proclamarlo al mundo, no en voz alta pero si con hechos concretos.
-
Vivir en la fe
de que todo el mundo está de su lado mientras sea fiel a lo mejor que hay en si
mismo.
Cristian
D. Larson. 1912
¿Te sientes identificado con alguna de estas afirmaciones?
jueves, 22 de noviembre de 2012
ACTITUD Y EMOCIONES POSITIVAS
Tener buen sentido del humor y
desarrollar otras emociones positivas potencian el sistema inmunológico y, como
consecuencia de ello, disminuyen la posibilidad de padecer enfermedades.
El
psiquiatra William Fry, perteneciente a la Sociedad internacional de estudios
sobre el humor, y el psiconeuroinmunólogo Lee Berk, profesor de la Universidad
de Loma Linda en California, son pioneros en las investigaciones del humor como
terapia.
En
uno de sus estudios analizaron muestras de sangre de un grupo de voluntarios
después de visionar una película de risa y comprobaron que el número y el nivel
de actividad de las células del organismo encargadas de defenderlo de ataques
externos habían aumentado considerablemente.
Otros
estudios realizados a pacientes a los cuales se les habían diagnosticado
tumores cancerígenos, han demostrado que los pacientes optimistas tenían
mayores probabilidades de continuar con vida transcurrido un año del diagnóstico
de su enfermedad.
El
sentido del humor, la esperanza, el optimismo, la gratitud o el perdón son
algunas de las variables psicológicas que se relacionan con mejores pronósticos,
periodos de recuperación más cortos, menor sensación de dolor y menor utilización
de fármacos.
Mantener
una actitud positiva ante una enfermedad contribuye a prolongar nuestra vida en
los casos más graves y nos procura un mayor bienestar físico y psicológico.
Hay que dejar claro que ser
optimista no es lo mismo que abandonarse a la suerte. El que no hace nada y espera que
el todo fluya a su favor, probablemente obtendrá los mismos resultados
que el pesimista que se tumba plácidamente con la excusa de que tiene muy mala
suerte y las oportunidades siempre son para otros.
Ser optimista es
ponerse en camino para conseguir nuestros objetivos porque pensamos que es
posible alcanzarlos. El
pensamiento positivo no niega la realidad, aporta energía para
construirla.
martes, 20 de noviembre de 2012
BENEFICIOS DE LA ESPERANZA
Según el diccionario,
esperanza es la confianza de lograr una cosa, de que la cosa deseada se
realice.
Visualizar
nuestras metas y tener claros los recursos para lograrlas favorece el
desarrollo de la ESPERANZA.
La
esperanza nos ayuda a comprometernos con nuestras metas, gracias a ella
confiamos en el futuro y, espiritualmente nos une con la fe, ya que hace que
confiemos en algo que no vemos.
La
psicología nos define la esperanza como un conjunto de ideas y creencias que
nos ayudan a encontrar el camino para conseguir nuestras metas y nos permite
confiar en nuestras capacidades para conseguirlas.
Algunos
estudios psicológicos han demostrado que los estudiantes con niveles más altos
de esperanza se desenvuelven mejor en la escuela. Y los universitarios más
esperanzados durante el primer semestre tienen mayores probabilidades de
terminar su carrera.
La
esperanza se relaciona con la salud física y mental: las personas con mayor
esperanza sobrellevan mejor las enfermedades ya que se comprometen más con el
tratamiento y la prevención. Y además
tienden a soportar mejor el dolor.
En
cuanto a salud psicológica, las personas esperanzadas generalmente están más
contentas y experimentan emociones positivas, ya que la esperanza les ayuda a
establecer y conseguir sus propósitos. Tienen índices más bajos de depresión,
se sienten más satisfechas con su vida y manejan mejor el estrés.
Además
la esperanza se asocia con el sentido de nuestra vida, con pensar que nuestra
vida tiene un significado. Las personas con una gran esperanza conectan mejor
con los demás, se interesan por ellos sinceramente y son más flexibles, ya que
tienen en cuenta otros puntos de vista diferentes al suyo.
Un
ejercicio para desarrollar la esperanza consiste en visualizar nuestras metas
con claridad y todo tipo de detalles (imaginar qué queremos y cual sería el
mejor resultado posible). Una vez visualizada nuestra meta (cómo estarías, con quién, en qué lugar,
haciendo qué…) anotaremos qué podemos hacer para lograrla, todo lo que esté a
nuestro alcance. La finalidad es adónde queremos llegar y, para ello, poner en funcionamiento todos los recursos que
tenemos a nuestro alcance.
¿Hasta qué punto te consideras una persona esperanzada?
¿Qué te aporta tener esperanza en un futuro más positivo?
lunes, 19 de noviembre de 2012
ENFRENTAR NUESTROS MIEDOS
En una ocasión, un león se acercó hasta un lago de aguas cristalinas para
calmar su sed.
Al
acercarse, vio su rostro reflejado en ellas y pensó:
-!Dios!, !este
lago debe ser de ese león! Tengo que tener mucho cuidado con él.
Atemorizado, se retiró de las aguas.
Pero tenía tanta sed que regresó nuevamente.
Aunque ¡ahí estaba otra vez el “león”!… ¿No sabía qué hacer?
¡La sed lo devoraba y no había otro lago cercano!
Retrocedió.
Unos minutos después volvió a intentarlo y al ver de nuevo al “león”, abrió las fauces amenazadoramente pero, al comprobar que el otro“león” hacía lo mismo, sintió terror. ¡Salió corriendo!
Sin embargo… ¡era tanta la sed!
Lo intentó varias veces, pero siempre huía espantado.
Como la sed era cada vez más intensa, tomó la decisión de beber agua del lago, sucediera lo que sucediera.
Así lo hizo.
Entonces sucedió lo insospechado: ¡al meter la cabeza en las aguas, el “león” simplemente desapareció!
“Muchos de nuestros temores son imaginarios.
Sólo cuando los enfrentamos desaparecen.
Si dejamos que nuestra imaginación descontrolada usurpe el lugar
de la realidad,
nos perderemos en las creaciones y reflejos de nuestras propias mentes…”
¿Qué miedos no te dejan avanzar?
¿Cuándo vas a enfrentarte a ellos?
viernes, 16 de noviembre de 2012
ACTITUD POSITIVA. 7 SUGERENCIAS
La actitud que tomamos frente a los problemas que
se nos presentan cotidianamente es finalmente la que determina la dimensión e
importancia de los mismos. Podemos ver el vaso medio lleno o medio vacío, podemos
alegrarnos al ver la mitad llena o podemos preocuparnos por la mitad vacía.
Esto no es ni más ni menos que una cuestión de dos actitudes antagónicas: la
positiva y la negativa. Podemos
transformarnos en personas más positivas y creativas para vivir las
circunstancias de una manera menos traumática.
Para generar una
verdadera "actitud positiva", he propuesto 7 sugerencias que, si
se siguen al pie de la letra, pueden ayudar a cambiar nuestra actitud:
1. Relajación.
Dedicar unos
minutos al día para concentrarnos en la respiración, sin pensar en otra cosa.
Se ha comprobado que los métodos de relajación ayudan a deshacerse de los
pensamientos negativos, favorecen el control de las emociones y purifican el
cuerpo.
2. Buscar el lado
positivo.
Aceptar los hechos
tal como son, sin reproches. Toda acción tiene un lado positivo, debemos ser
capaces de encontrarla.
3. Evitar las
comparaciones.
Aceptarte tal como
eres y tratar de cambiar lo que no te gusta de ti sin compararte con nadie.
Todos somos diferentes, cada uno podemos resaltar algún aspecto positivo de
nosotros mismos. Hay que desarrollarlo al máximo.
4. Vivir el
presente.
No pasarnos la
vida lamentándonos por el pasado o soñando con el futuro. Vivir el día a día.
Fijándonos detenidamente de todo lo que nos rodea.
5. Pasar a la
acción.
Cuando no tengas
ganas de hacer algo, comienza dando un primer paso, aunque sea pequeño. Puedes
pensar que no estás motivado, confía en que la motivación llegará. La
motivación es tener motivos. Hacer deporte o alguna actividad física aumenta la
serotonina y aumenta el optimismo.
6. Prestar
atención a los demás.
Ayudar a los demás
nos ayuda a sentirnos mejor y más positivos. Está demostrado que tener
actitudes filantrópicas o altruistas aporta beneficios psicológicos y para la
salud.
7. Cultivar el
buen humor.
El estar de buen
humor conlleva estar más motivado y nos hace comunicarnos mejor. Además de
aportar beneficios psicológicos: favorece la creatividad, libera tensiones, se
reducen los niveles de estrés… Y físicos: está demostrado que el buen humor
eleva el umbral de tolerancia al dolor.
¿Cuál es tu actitud frente a los problemas?
¿En qué te puede ayudar tener una actitud positiva?
martes, 13 de noviembre de 2012
INVICTUS
Hace unos días pude ver Invictus. Es un película dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por Morgan Freeman y Matt Damon. La historia está basada en el libro de John Carlin, Playing the Enemy: Nelson Mandela and the Game That Changed a Nation.
La película trata sobre los acontecimientos en Sudáfrica antes y durante la Copa Mundial de Rugby de 1995, organizada en ese país tras el desmantelamiento del sistema segregacionista del apartheid. Freeman y Damon protagonizan, respectivamente, al presidente sudafricano Nelson Mandela y a Francois Pienaar, capitán del equipo de rugby de Sudáfrica.
El nombre Invictus, puede ser traducido del latín como invicto o invencible, y es el título de un poema del inglés William Ernest Henley (1849-1903).
El poema me resultó tan sobrecogedor cómo la película y quiero compartirlo:
INVICTUS
En la noche que me envuelve,
negra como un pozo insondable,
doy gracias al Dios que fuere
por mi alma inconquistable.
En las garras de las circunstancias,
no he gemido ni llorado.
Ante las puñaladas del azar
si bien he sangrado, jamás me he postrado.
Más allá de este lugar de ira y llantos
acecha la oscuridad con su horror.
No obstante la amenaza de los años
me halla y me hallará sin temor.
Ya no importa cuan recto haya sido el camino
ni cuantos castigos lleve a la espalda.
Soy el amo de mi destino,
soy el capitán de mi alma.
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