COACHING

Bienvenido al blog de coaching para mantener una actitud positiva, fomentar las emociones positivas y conseguir la felicidad y satisfacción personal.

sábado, 7 de septiembre de 2013

BÚSQUEDA DE APROBACIÓN


           

 Cada vez escuchamos más mensajes que nos dicen que debemos tener más confianza en nosotros mismos. Nos dicen que la confianza en nosotros mismos nos ayudará a superarnos. Que para conseguir éxito hay que tener confianza y autoestima.
            Cómo puedo tener confianza en mi mismo si a lo largo de mi vida he crecido en un ambiente en el que la búsqueda de aprobación ha sido el baluarte principal de mi educación.
            Generalmente, nuestro ambiente cultural y el tipo de educación establecido nos condiciona para confiar máen la vida.s enseñan es a no confiar en ellos mismos y por ende a no adquirir comportamientos independientes para su desarrollo s en los demás que en nosotros mismos.

            Cuando eres niño debes pedir permiso a tus padres para todo lo que quieres hacer, no te planteas nada por ti mismo, y si lo haces, te sueltan una reprimenda y coartan tu pensamiento independiente. Tienes que preguntarlo todo: dónde puedes jugar, qué ropa te puedes poner, con qué amigos puedes ir… porque si no lo haces te reprobarán. De esta manera en la mayoría de las familias  se fomenta la dependencia y la necesidad de aprobación.
            Muchos padres sobreprotegen a sus hijos y lo único que les enseñan es a no confiar en ellos mismos y por consiguiente a no adquirir comportamientos independientes para su desarrollo en la vida.
            Algunos padres piensan que es importante que sus hijos aprendan buena conducta y portándose bien podrán conseguir más cosas. La buena conducta que hay que tener es ganar la aprobación de los padres y de la gente en general.

            Cuando vas al colegio entras a formar parte de una institución diseñada para inculcar a los niños el comportamiento adecuado para lograr la aprobación de los demás. En el colegio debes pedir permiso para todo, no puedes pensar por ti mismo, para eso están los profesores. Te enseñan a ser obediente y si no se encargan mediante el informe de notas de comunicar a tus padres el grado de aprobación que has obtenido. Los alumnos seguros de si mismos, independientes,  que dicen lo que piensan, son considerados como problemáticos.
            Cuando llegas  a secundaria y tienes que elegir asignaturas optativas, ya no sabes pensar por ti mismo y, preguntas a tus padres, a tus profesores, a tus amigos, necesitas que alguien te diga qué debes hacer. Tras 12 años inculcándote la búsqueda de aprobación pretenden que ahora decidas por ti mismo.

            Al llegar a la universidad habiendo elegido la carrera que les gusta a tus padres, o la que te han dicho tus profesores que es la mejor, o la que más salida tiene. Si te vas a pasar al menos cuatro años estudiando, quién sabe cuál tendrá más salida entonces.
            En la universidad ya no controlan tu asistencia (con lo cual no vas), te dicen lo que debes estudiar y la fecha del examen, con lo que piensas que estudiando una semanita antes es suficiente, y te pegas el batacazo. De repente, te das cuenta de que no te gusta lo que estás estudiando, hablas con tus amigos y no todos lo tienen claro, llegas a casa y les dices a tus padres que vas a cambiar de carrera y te dicen, ¿Estás seguro? (pues, no), piénsalo bien. Y tú, cada vez tienes más dudas, así es que terminas el curso y te das cuenta de que no has hecho nada. Sigues sin saber qué quieres.

Piensa por un momento en qué pasaría si te comportases sintiéndote realizado, siendo directo y franco en tus afirmaciones, teniendo opiniones independientes, sabiendo establecer límites, no dejándote avasallar, protegiéndote con elegancia, pidiendo explicaciones por todo lo que te molesta, diciendo siempre la verdad, dando informaciones constructivas, siendo puntual, no dando consejos a menos que te los pidan, respetando a los demás, siendo honesto en tus declaraciones y no siendo susceptible.
Si te comportas así no buscas la aprobación de los demás y lo irónico es que así consigues una mayor aprobación sin necesidad de buscarla.
Deja de buscar la aprobación y vive tu vida día a día, pensando en ti y transmitiendo una imagen positiva de ti mismo. Considera que la desaprobación es consecuencia del egoísmo de algunos.


Estas ideas están recogidas en un capítulo del libro “Tus zonas erróneas” de Wayne Dyer. Fueron escritas en 1978 y aún hoy en día siguen estando vigentes en la mayoría de los casos. Si te consideras una persona valiosa no te sentirás mal si alguien te niega su aprobación.

            Y, recuerda, tu no has nacido para complacer a nadie.
Como dijo Fritz Perls:

Yo soy yo, tú eres tú.
Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas.
Tú no estás en este mundo para cumplir las mías.
Tú eres tú, yo soy yo.
Si en algún momento nos encontramos, será maravilloso.
Sino, no puede remediarse.
Falto de amor a mí mismo, cuando en el intento de complacerte, me traiciono.
Falto de amor a ti, cuando intento que seas como yo quiero, en vez de aceptarte como realmente eres.
Tú eres tú y yo soy yo.

martes, 20 de agosto de 2013

DISFRUTAR DE NUESTRO TIEMPO LIBRE




Durante el periodo en el que estamos trabajando, prácticamente no tenemos tiempo de disfrutar del poco tiempo libre que nos queda y de repente llega el periodo estival y con él las ansiadas vacaciones, es entonces cuando nos podemos encontrar con que no sabemos qué hacer con tanto tiempo libre.

En el momento en que nuestra mente no necesita permanecer concentrada en nuestra ocupación diaria, puede llegar a dispersarse de tal manera que acabe centrándose en aquellas cosas que más nos preocupan. Para no abordar los problemas que creemos complicados de resolver, podemos actuar invirtiendo nuestro tiempo en ocio activo o pasivo.

El ocio pasivo es el que no requiere ningún esfuerzo físico ni mental y lo único que consigue es que huyamos de nuestros problemas, el ejemplo más sencillo sería ver la televisión.

El ocio activo, por el contrario, hace que mejore nuestra concentración, podamos fomentar y mejorar nuestras actividades o que se enriquezcan nuestras relaciones con los demás. De esta manera contribuimos a nuestro desarrollo y crecimiento personal. Entre estas actividades de ocio activo podrían estar: realizar nuestro deporte preferido, leer un buen libro, escribir, realizar algún curso o taller sobre algún tema que nos interese, visitar alguna ciudad pintoresca, algún museo…

El ocio activo contribuye a mejorar nuestra calidad de vida, por el contrario, el ocio pasivo no nos lleva a ninguna parte y puede llegar a convertirse en un grave problema cuando nos roba la mayor parte de nuestro tiempo libre.

En ocasiones, pensamos, que durante las vacaciones tenemos la ocasión ideal para dedicarla a no hacer nada, decimos que queremos aburrirnos de no hacer nada. Y es que, tener demasiado tiempo libre, puede requerir de un esfuerzo para organizarnos y poder disfrutarlo.

Lo fundamental es encontrar actividades que nos hagan desarrollarnos y crecer como personas, que podamos potenciar nuestras habilidades o posibilitar otras nuevas que nos hagan esforzarnos para conseguir superar algún reto.

Por ello realizar actividades nuevas y desafiantes puede resultar tan gratificante que incluso descubramos una forma de vivir nuestro ocio con verdadera pasión.

Recientemente he realizado mi bautismo de buceo y verdaderamente ha resultado ser una experiencia muy recomendable. He superado un temor a algo que realmente desconocía, o al menos me causaba mucho respeto. Y he podido comprobar que, si realizas una actividad desconocida con la plena confianza de que va a resultar satisfactoria, consigues superarla y disfrutar de ella.

martes, 7 de mayo de 2013

EL VENDEDOR DE TORTILLAS.




Un hombre vivía en un pueblo por el que pasaba una carretera muy transitada, tenía un bar en el que se servían más de 50 clases diferentes de tortillas. No tenía radio, ni televisión, ni leía los periódicos, pero hacía  las mejores y más variadas tortillas que te puedas imaginar, de patata, de toda clase de verduras, de gambas y otros mariscos. Las tortillas más imaginativas del mundo. 

Se preocupaba por la divulgación de su negocio y colocaba carteles de propaganda por el camino, ofrecía su producto en voz alta y toda la gente del pueblo y los alrededores le compraba. 

Las ventas fueron aumentando cada vez más, compraba los mejores huevos y los productos más frescos para confeccionar sus tortillas. Llegó un momento en que fue necesario contratar más trabajadores, para atender a la creciente clientela. El negocio prosperaba. 

Sus tortillas eran famosas en toda la región. Eran las mejores.

Venciendo su situación económica inicial, pudo pagar una buena educación a su hijo, quien fue creciendo y fue a estudiar Económicas en la mejor Universidad del país. Finalmente, su hijo ya graduado con honores, volvió a casa y notó que su padre continuaba con la misma vida de siempre y tuvo una seria conversación con él... ¿Papá, no escuchas la radio? ¿No ves la televisión? ¿No lees los periódicos? Hay una gran crisis en el mundo!!! Y la situación de nuestro país es crítica!!! ¡Todo está mal y el país va a quebrar! 

Después de escuchar las consideraciones de su hijo, el padre pensó... bien, si mi hijo Economista, lee periódicos, ve televisión y sabe del tema, entonces solo puede tener la razón... y con miedo de la crisis, el hombre empezó a reducir la variedad de tortillas y ahora sólo tenía 30 tortillas diferentes. Comenzó a comprar los huevos más baratos y el género para realizar sus tortillas de peor calidad y para economizar dejó de hacer sus carteles de propaganda.
Tuvo que reducir a 10 la variedad de tortillas debido a la disminución de clientela. Despidió a algunos de sus trabajadores.

Abatido por la noticia de la crisis ya no ofrecía su producto en voz alta, ni atendía con entusiasmo a sus clientes. 

Tomadas todas esas precauciones, las ventas comenzaron a caer y fueron cayendo y cayendo y llegaron a niveles insoportables. El negocio de tortillas del hombre que antes generaba recursos para que el hijo estudiara Económicas, finalmente quebró. Tuvo que cerrar.

Entonces el padre, muy triste, le dijo al hijo: hijo, tenías razón, estamos en medio de una gran crisis y les comentó orgullosamente a sus amigos: bendita la hora en que envié a mi hijo a estudiar Económicas, él me avisó de la crisis...


¿Y TÚ? ¿TIENES A ALGUIEN QUE TE AVISE DE LA CRISIS?

jueves, 21 de marzo de 2013

EL FLUJO




Estoy seguro que en alguna ocasión has experimentado uno de esos momentos en los que te sientes poseído por un profundo sentimiento de gozo creativo, un momento de concentración activa, de absorción total en lo que estás haciendo, ese momento en el que notas que se detiene el tiempo, o que pasa tan deprisa que no te das cuenta.

Se trata de lo que Mihaly Csikszentmihalyi describe como “estados de experiencia óptima” y que describe con gran maestría en su libro Flow, Fluir en su edición en castellano.

Este estado de flujo representa un pico de autorregulación, el punto de aprovechamiento máximo de las emociones al servicio del rendimiento o el aprendizaje. Cuando experimentas este estado eres capaz de canalizar tus emociones positivas con el fin de realizar una tarea con energía. Es un estado de mucha concentración en el que sientes una alegría espontanea.

Algunas de las características de esta experiencia de flujo son: concentración muy intensa e inalterable, ágil flexibilidad para reaccionar ante nuevos problemas, máximo rendimiento de nuestras capacidades y una sensación de placer, de máxima felicidad que deriva de la actividad que estamos realizando en ese momento.

Alcanzar la experiencia de flujo te permite aprovechar al máximo tu talento. Existen algunas formas de llegar  a ella como: ajustar la demanda para adaptarla a tu capacidad. Si no estás muy motivado, tienes que aumentar la dificultad para que el trabajo te resulte más interesante. Y si estás agobiado tienes que reducir la demanda. Otra forma es practicar asiduamente las habilidades que necesites para que éstas sean más óptimas y, es fundamental, mejorar la capacidad de concentración y atención.

Una excelente estrategia para aumentar las posibilidades de entrar en fase de flujo es practicar a diario algún método para mejorar la concentración y la relajación. No se trata de realizar sesiones de meditación, que también pueden resultar muy positivas, sino de realizar cualquier actividad que suponga para ti relajación, puede ser salir a pasear por el campo, sacar al perro, jugar con los niños, sentarte a leer una novela, todo aquello que te tranquilice.

Lo fundamental para aumentar tu concentración es dirigir la atención a un asunto determinado, que puedes llamarle 1 y, cuando tu mente se distraiga hacia otro asunto, el 2, 3, 4 o 5 y te des cuenta, tienes que hacerla volver al 1. Cada vez que rediriges tu mente distraída hacia un estado de atención estás ejercitando tu concentración y fortaleciendo tu atención.

¿En qué momentos de tu vida experimentas estados de flujo?

¿Qué puedes hacer para conseguir que esos momentos sean más duraderos?

lunes, 11 de marzo de 2013

LOS 8 PRINCIPIOS DE LOS OPTIMISTAS PRAGMÁTICOS




Recientemente he visto una entrevista de Elsa Punset al escritor británico Mark Stevenson, autor del libro “Un viaje optimista por el futuro”.  En dicha entrevista, Stevenson, señala la importancia del optimismo e indica que éste  es un posicionamiento moral.

Creo firmemente en lo importante que es ser optimista y pienso que hay que tener esperanza en que el futuro puede ser mejor. Lo  fundamental es hacer cosas para mejorar el futuro, cosas para sentirnos realizados y que además contribuyan en el bienestar de los demás.

Todos podemos realizar acciones para que nuestro mundo sea un poco mejor, con pequeñas acciones positivas podemos hacer grandes cosas para mejorar la humanidad. Depende únicamente de nuestra actitud ante el futuro que queremos.

Stevenson  ha fundado la Liga de los Optimistas Pragmáticos, (LOPO por sus siglas en inglés) una iniciativa con la que quiere animar a las personas a que pasen a la acción para conseguir realizar un mundo mejor.  Esta Liga se basa en 8 principios:

1.     Un optimismo sin complejos sobre el futuro. Se trata de pensar que un futuro mejor es posible, soñar con el futuro para optimizarlo.
2.     Los miembros se involucran en proyectos que superan sus propias capacidades. Las personas que realizan cosas buenas están comprometidas con grandes proyectos que van más allá de sí mismas.
3.     Tus historias y opiniones están bien, pero tus hechos están mejor.  Si te quedas solo en las ideas no avanzas, tienes que hacer algo con esas ideas.
4.     Cometer errores está bien, no intentarlo es irresponsable. No pasa nada si te equivocas, busca en el error una oportunidad de aprendizaje.
5.     Eres lo que haces, no lo que te propones hacer. Mientras otras personas imaginan lo que podrían hacer, los optimistas pragmáticos lo están haciendo.
6.     Las ideas están para ser compartidas, no protegidas. Cuando se comparten las ideas, se confiere poder a las personas en lugar de ejercerlo sobre ellas.
7.     Los miembros se ocupan de gestionar su cinismo y de tenerlo bajo control. En lugar de mostrar cinismo es mejor mostrar un optimismo ambicioso.
8.     LOPO es apolítica. Todas las tendencias son bienvenidas, pero no vengas a promover la tuya.


Estoy convencido de que el mundo puede ser mejor, de que el futuro nos va a deparar numerosas oportunidades,  de que hay suficientes recursos para que todos podamos conseguir nuestros logros, y sólo depende de nosotros que esto ocurra, únicamente depende de nuestra actitud ante la vida, de nuestro hacer ante los demás. Sólo necesitamos dos cosas para este gran reto: voluntad y acción.